Juegos para beber online, gratis y sin descargas
Los juegos para beber de toda la vida necesitan cartas, dados, papel y a alguien que se sepa las reglas. Aquí solo hace falta un móvil: la pantalla reparte los turnos, saca las cartas, cuenta los votos y explica cada regla en el momento justo. No hay que instalar ninguna app ni crear una cuenta: se abre la web, se añaden los nombres y empieza la partida.
Se puede jugar de dos formas. Con un solo móvil que pasa de mano en mano, que es lo más cómodo en una mesa, o cada uno con el suyo creando una sala: así los votos y los roles son secretos de verdad, y también sirve para jugar por videollamada cuando cada uno está en su casa.
Da igual cómo los llaméis, juegos de beber, juegos para tomar, juegos de chupitos o juegos de borrachos: la idea es la misma. Un reto, una pregunta o una carta, y quien pierde da un sorbo. Aquí, además, ese sorbo siempre se puede cambiar por agua.
Juegos para tomar con amigos
En Argentina, México y casi toda Latinoamérica se dice juegos para tomar, y son los mismos de esta web. Está hecha en España, pero las preguntas y los retos están escritos para que se entiendan igual a los dos lados del océano: sin modismos raros y con las reglas explicadas en la pantalla de cada turno.
Para una juntada con amigos, lo que más se juega es Yo nunca y Verdad o reto; con un grupo grande, el juego del impostor. Si lo que se busca son juegos de cartas para tomar, el Kings Cup y Cartas para beber hacen de baraja.
Los shots y el fondo blanco se quedan fuera. Quien pierde toma un sorbo, y puede ser de agua.
Juegos de preguntas para beber
Son los más buscados y los que mejor funcionan desde el primer minuto. En Yo nunca (506 frases) quien ha hecho lo que dice la frase bebe, y la mesa decide si quiere la anécdota. Verdad o reto (446 preguntas y retos) añade el reto para quien no quiere contestar, y en Quién es más probable (268 preguntas) todos señaláis a la vez a quien encaja con la pregunta.
Para dilemas imposibles está Qué prefieres, donde bebe la minoría, y para una cita o un grupo que se acaba de conocer, las preguntas para conocer a alguien (265 preguntas), de las básicas a las más picantes. Todos tienen tres niveles: suave, fiesta y picante (+18).
Juegos de cartas y dados, sin cartas ni dados
Los clásicos también están, pero sin tener que buscar la baraja. En el Kings Cup, también llamado Ring of Fire o rey de copas, cada carta tiene su regla y quien saca el cuarto rey se lleva la copa del centro. El Triman se juega con dos dados y un rey del 3 que bebe cada vez que sale ese número.
Si buscáis algo todavía más rápido, el Dado de retos tiene un tipo de reto en cada cara (270 retos en total), Cartas para beber pone una norma por carta y el Dado para beber decide con un dado quién bebe: tú, tus vecinos o toda la mesa.
Juegos de rapidez, equipos y deducción
Para subir el ritmo, el juego de la bomba es imbatible: una categoría, un temporizador secreto y el móvil pasando de mano en mano, muy parecido a la cultura chupística. El Juego del 21 es aún más sencillo: contad por turnos y que no os toque decir 21.
Si os gusta pensar, el juego del impostor (320 palabras secretas) da para partidas largas: todos saben la palabra menos uno, que tiene que disimular. En Palabras prohibidas se juega por equipos describiendo palabras sin decir las prohibidas, y la ruleta de retos convierte cada giro en una mini escena para toda la mesa.
Juegos para beber según la ocasión
En una previa van mejor los juegos cortos que se pueden dejar a medias; en un cumpleaños o una despedida, los de grupo grande en los que todo el mundo participa a la vez; y en Nochevieja, los de votar y los de preguntas para la sobremesa.
Para un viaje en coche o una tarde tranquila, los juegos de preguntas funcionan igual de bien sin alcohol: el que pierde elige la siguiente canción o cumple un reto. Quien conduce no juega ni mira el móvil.
Jugar con cabeza
Todos los juegos son para mayores de 18 años y ninguno obliga a beber alcohol. Cada sorbo se puede sustituir por agua, un refresco o un reto, y cualquier persona puede pasar sin dar explicaciones. Lo importante es que la mesa se lo pase bien. Tienes más consejos en nuestra página de consumo responsable.