¿Qué es el juego de adivina quién soy?
El juego de adivina quién soy (o «¿quién soy yo?») consiste en averiguar quién eres cuando todos lo saben menos tú. Llevas un nombre en la frente, lo leen los demás y tú tienes que dar con él haciendo preguntas que solo se responden con sí o no.
La gracia está en lo que se ve desde fuera: alguien muy serio preguntando «¿soy guapo?» o «¿vivo en el mar?» mientras el resto intenta no reírse con un hipopótamo o un villano de cine escrito en la frente. Y en la tensión de cada «no», que obliga a cambiar de idea.
En papel se juega con notas adhesivas; las reglas clásicas por turnos y las mejores preguntas para adivinar las tenéis en cómo jugar a quién soy con pósits. Aquí el móvil hace de nota adhesiva y de marcador.
Quién soy online: el móvil en la frente o cada uno con el suyo
Con un solo móvil, quien adivina pulsa «Empezar» sin mirar y tiene tres segundos para ponérselo en la frente. Los demás ven la tarjeta, responden y van pulsando «Pregunta» y, al final, «¡Acertado!» o «Se rinde». Basta un teléfono para toda la mesa.
Si preferís que cada uno juegue desde su teléfono, cread una sala: la tarjeta aparece en el móvil de todos menos en el de quien adivina, así que no hace falta ponérselo en la frente. Cualquiera puede sumar las preguntas, el acierto lo confirman los demás y quien juega puede pulsar «Me rindo».
Con la sala también se juega a distancia: cada uno entra desde su móvil, abrís una videollamada y a preguntar. Tenéis más ideas en los juegos para jugar por videollamada.
Quién soy yo, mímica o impostor: en qué se diferencian
Los tres son juegos de adivinar, pero cada uno a su manera. En quién soy la tarjeta es tuya y la adivinas preguntando: los demás solo pueden decir sí o no. En Mímica es al revés: tú ves la tarjeta y la representas sin hablar para que la adivine tu equipo.
En el juego del impostor todos saben una palabra menos uno, y hay que descubrir quién no la sabe a base de pistas. Si os gusta deducir con pocas pistas, quién soy y el impostor se complementan muy bien en la misma noche.
Las preguntas de sí o no que mejor funcionan
Con 20 preguntas como máximo, cada una cuenta. Empezad por las que descartan media baraja: «¿soy una persona?», «¿soy real?», «¿estoy vivo?». Fijaos también en el tipo que sale en la carta: los demás lo ven (personaje, famoso, animal, objeto, profesión, comida y lugar) y saben qué preguntas tienen sentido.
Después, a cerrar el círculo: época, país, profesión, si sales en películas o en series. Lanzarse a decir nombres al azar es la forma más rápida de gastar preguntas, porque cada intento fallido («¿soy Shrek?», «no») cuenta como una más. Quien piensa antes de preguntar suele acertar en 5 o menos y repartir el sorbo (o agua).
Y si respondes, solo «sí» o «no». Si una pregunta no tiene respuesta clara, decidlo entre todos antes de contestar, pero sin dar pistas extra.
Adivina quién soy para adultos (+18)
El nivel picante trae 40 tarjetas: seductores de ficción y de la mitología, oficios de fiesta y cosas de ligues y citas. Ver a alguien preguntando muy serio «¿salgo en una primera cita?» con el nombre de un seductor de película en la frente da para muchas risas.
Son sugerentes, pero ninguna es explícita. Se pueden mezclar con las de fiesta si en la mesa hay confianza; si no, mejor dejarlas para más tarde. Como todo lo de esta web, es solo para mayores de 18 años.
¿Se puede jugar sin alcohol?
Sí: cada sorbo se puede cambiar por agua, o jugar solo por la clasificación, que ya da bastante pique por ver quién acierta más con menos preguntas. El juego funciona exactamente igual.
Quién soy no necesita nada más que un móvil, así que es un buen comodín para cualquier plan. Si buscáis más, echad un vistazo a los juegos sin material.