Preguntas para conocer a alguien
Con su mazo general: preguntas básicas, divertidas, profundas, para alguien que te gusta y picantes. Ideal para seguir cuando os hayáis acabado las de esta página.
Una pregunta suelta puede sonar a entrevista; dentro de un juego, es solo tu turno. Todos funcionan con dos personas: en Qué prefieres, entre dos, quien lee apuesta qué elegirá el otro.
Con su mazo general: preguntas básicas, divertidas, profundas, para alguien que te gusta y picantes. Ideal para seguir cuando os hayáis acabado las de esta página.
Verdad o reto para dos: las verdades os sirven para conoceros y los retos rompen la tensión de la primera cita. Quien prefiera pasar, un sorbo (o agua).
Cuando ya hay química: preguntas sobre ligues y citas y retos coquetos, atrevidos pero nunca explícitos.
La versión +18 de Yo nunca, con citas, ex y secretos. Con dos personas, cada sorbo (o agua) da pie a una historia.
Para una quedada en grupo con esa persona que te gusta: dilemas a la vez y todo el mundo tiene que explicar su elección. Desde dos personas: entre dos, se apuesta qué elegirá el otro.
Lo que hace que una pregunta funcione no es la pregunta: es el momento, el tono y lo que haces con la respuesta.
Gustos, planes y anécdotas antes que relaciones pasadas o lo que busca. Las preguntas del nivel suave están pensadas para eso; las de fiesta, para cuando la conversación ya fluye.
Si solo pregunta una persona, es una entrevista. Después de cada respuesta, cuenta la tuya: «yo también», «yo justo lo contrario» o «pues a mí me pasó…».
Un «¿y eso?» o un «¿cómo acabó?» vale más que diez preguntas nuevas. Si una respuesta da para una historia, deja que la cuente entera.
Nada de listas de preguntas seguidas. Una pregunta abierta, tu respuesta a la vez y, si la cosa va bien, una propuesta para veros.
Poned el móvil en la mesa con el juego de arriba: cada uno contesta su pregunta o pasa con un sorbo (o agua). El azar quita presión y las preguntas incómodas dejan de serlo.
El nivel picante (+18) es para cuando los dos estáis a gusto y con ganas. Coquetea, no aprieta: cualquiera puede pasar una pregunta sin dar explicaciones.
Ordenadas por momentos, de la primera conversación a la primera cita. Las 20 preguntas picantes (+18) están al final, aparte. Todas sirven igual para un chico que para una chica.
70preguntas · toca una para copiarla
Quién es, cómo se ve y qué busca: de lo más ligero a lo más personal.
Música, planes, comida y aficiones: fáciles de contestar y dan para mucho.
Para que la conversación no muera en un «jaja» y acabe en un plan.
Para romper el hielo cara a cara y saber si habrá segunda.
Sobre cómo liga, qué le conquista y qué le hace perder el interés.
Para cuando hay química: coqueteo y tensión, sin nada explícito.
Más preguntas atrevidas (+18) para jugar con quien tú quieras: sugerentes, nunca explícitas, y con derecho a pasar con un sorbo (o agua).
Las mejores preguntas para hacerle a un chico no son las más ingeniosas, sino las que le dejan hablar de lo que le gusta: de qué podría hablar durante horas, qué sitio de su ciudad le enseñaría a alguien o qué afición suya sorprende a la gente. Son fáciles de contestar y dicen mucho más de lo que parece.
Si te preguntas qué preguntas le puedes hacer a un chico sin quedar como un interrogatorio, el truco es mezclar: una pregunta de gustos, una anécdota tuya, una pregunta de las de reír. Y si lo que buscas son preguntas generales para cualquier persona, sin el punto de ligue, tienes Preguntas para conocer a alguien.
Todas las preguntas de esta página sirven igual para una chica: están escritas sin dar nada por supuesto, porque lo que funciona con una persona que te gusta no depende de si es chico o chica, sino de la confianza que haya. Las preguntas para conocer a una chica que mejor funcionan son las abiertas y concretas: qué querías ser de mayor, qué te hace ilusión esta semana, qué es algo que no negocias en una relación.
Lo que no funciona con nadie: preguntas sobre el físico al principio, preguntas sobre ex en la primera media hora y cualquier pregunta que parezca una prueba. Escucha la respuesta, cuéntale la tuya y deja que la conversación vaya sola.
Por chat, una buena pregunta es la que no se responde con un «bien, ¿y tú?». Las del bloque de chat están pensadas para eso: la última foto de su galería que se puede enseñar, la canción que te mandaría ahora mismo o adónde iríais si pudierais teletransportaros para tomar algo.
Manda una pregunta por mensaje, contesta tú también y no la conviertas en un cuestionario. Si la conversación va bien, la mejor pregunta por WhatsApp es la que acaba en un plan: «¿y si lo comprobamos el sábado?».
En una primera cita las preguntas sirven sobre todo para quitar nervios: qué te hizo decir que sí, qué imagen teníais el uno del otro antes de quedar o cuál es tu truco para que no haya silencios incómodos. Reírse de la propia cita es la forma más rápida de que deje de ser incómoda.
Si os apetece jugar, poned el móvil en la mesa y dejad que el juego elija: cada uno contesta su pregunta o pasa con un sorbo (o agua, o de refresco). En una cita en casa también funciona Verdad o reto, y en nuestra guía para un plan de San Valentín en casa tienes ideas para montar la noche.
El nivel picante tiene 20 preguntas picantes para hacerle a un chico o a una chica cuando ya hay química: qué te pone más nervioso/a, una mirada larga o una sonrisa a medias; cómo se nota que tienes ganas de besar a alguien; qué mensaje te gustaría recibir al llegar a casa. Coquetean, insinúan y no son nunca explícitas.
La regla es sencilla: solo si a los dos os apetece, y cualquiera puede pasar sin dar explicaciones. Si queréis más, probad Verdad o reto picante o Yo nunca picante, los dos para mayores de 18.
Preguntas abiertas sobre lo que le gusta y cómo es: de qué podría hablar durante horas, qué plan le convence siempre o qué querías ser de mayor. Contesta tú también para que sea una conversación y no una entrevista.
Empieza por gustos y anécdotas, sigue con las de primera cita («¿qué te hizo decir que sí?») y deja las de relaciones y las picantes para cuando haya confianza. En esta página están ordenadas justo en ese orden.
Las mismas: todas las preguntas de esta página están escritas para cualquier persona que te guste. Lo que cambia no es si es chico o chica, sino la confianza que tengáis.
Preguntas que no se contesten con un «bien»: la última foto de su galería que se pueda enseñar, qué canción te mandaría ahora mismo o qué haría este finde. Una por mensaje, y si va bien, propón un plan.
Contestando tú también, repreguntando antes de cambiar de tema y mezclando preguntas serias con preguntas para reír. Si estáis juntos, convertidlo en juego con el móvil en la mesa: el azar quita presión.
Preguntas que quiten nervios y den pie a reírse: qué imagen teníais el uno del otro, cuál es tu truco contra los silencios incómodos o qué plan propondrías para una segunda cita.
Sí: 20 preguntas picantes para mayores de 18. Son coquetas y sugerentes, nunca explícitas, y solo tienen sentido cuando a los dos os apetece.
Preguntas para conocer a alguien sirve para cualquier persona: un compañero nuevo, un amigo o alguien que te gusta. Esta página va solo de citas y de ligar: primera cita, chat, coqueteo y preguntas picantes.
No. Quien no quiera contestar pasa con un sorbo de lo que tenga: agua, refresco o nada. Se puede jugar sin alcohol, y la web es solo para mayores de 18.
Sí. Las preguntas y el juego son gratis y funcionan en el navegador del móvil, sin descargas ni registro.