¿Qué es el juego del 21?
El juego del 21 es un juego de contar: por turnos, cada jugador dice uno, dos o tres números seguidos, y quien se ve obligado a decir el 21 pierde. No hace falta material, se explica en diez segundos y cada ronda dura muy poco, así que es perfecto para empezar una noche o para meterlo entre dos juegos más largos.
No hay que confundirlo con el veintiuno de cartas (el blackjack): aquí no hay baraja ni apuestas, solo una cuenta en voz alta. En esta versión para beber, además, los números con evento hacen que cada ronda sea distinta.
Estrategia: el truco de los múltiplos de 4
Tiene truco matemático. Quien termina su turno en el 20 obliga al siguiente a decir 21. Y como cada turno suma entre 1 y 3, quien termina en el 16 siempre puede llegar al 20: si el otro suma 1, tú sumas 3; si suma 2, tú 2; si suma 3, tú 1. Lo mismo pasa con el 12, el 8 y el 4. Con dos jugadores, quien juega segundo puede ganar siempre terminando en 4, 8, 12, 16 y 20.
Con tres o más jugadores no hay jugada segura, porque entre un turno tuyo y el siguiente suman otros. Aun así, el 20 sigue siendo el número clave: si te toca cuando la cuenta va por 17, 18 o 19, llega al 20 y el 21 será para el siguiente. Y ojo con los eventos: caer en el 15 te deja repartir sorbos, pero en una partida a dos le deja el 16 a tu rival.
Variantes: sin alcohol, con retos y cada uno con su móvil
Sin alcohol el juego funciona igual: quien dice 21 cumple un reto que elija el grupo o se apunta un punto, y gana quien menos tenga al final. Los sorbos de los eventos se pueden cambiar por agua.
Si preferís que cada uno sume desde su teléfono, cread una sala: todos veis la cuenta en vuestro móvil y cada uno pulsa en su turno, también por videollamada. Si os gustan los juegos rápidos y con presión, probad también el juego de la bomba y Triman.
Cuándo jugar al juego del 21
Es ideal para calentar una previa, para grupos que no quieren aprenderse reglas largas y para hacer una pausa entre dos juegos más largos: las rondas son cortas y se puede parar cuando queráis.
Funciona desde dos personas, así que también vale para una noche en pareja o entre compañeros de piso. Con mucha gente, las rondas van más rápido y casi nunca se sabe a quién le va a tocar el 21.