Quién es más probable amigos
«¿Quién es más probable que…?» y todos señalan a la vez. Es la versión en grupo de «¿cuánto me conoces?»: descubres cómo te ven tus amigos y luego toca defenderse.
Cuando ya habéis contestado unas cuantas, cambiad de juego para que la noche no decaiga. Todos funcionan desde dos personas menos el impostor, que necesita al menos tres.
«¿Quién es más probable que…?» y todos señalan a la vez. Es la versión en grupo de «¿cuánto me conoces?»: descubres cómo te ven tus amigos y luego toca defenderse.
Dilemas absurdos y otros que dan que pensar. Cada elección abre un debate, y quien se queda en minoría da un sorbo (o agua).
Todos tenéis la misma palabra menos uno. Perfecto para comprobar quién miente mejor del grupo… y quién se pone rojo.
Sale una categoría, dices algo que encaje y pasas el móvil antes de que explote. Rápido, ruidoso e ideal entre ronda y ronda de preguntas.
El clásico: elegir verdad es comprometerse a contestar de verdad. Con amigos de confianza, las mejores historias salen de aquí.
Cada frase es una confesión pequeña: si lo has hecho, bebes un sorbo (o agua). Después llega la pregunta inevitable: «¿y cómo fue?».
Con un móvil en el centro de la mesa basta. Así sale bien, seáis dos o diez.
Suave para empezar (divertidas, random y «¿cuánto me conoces?»), fiesta para los recuerdos y la amistad, y picante (+18) cuando haya confianza y ganas por parte de todos.
Quien tiene el móvil lee la pregunta en voz alta y contesta. En las cartas de «¿cuánto me conoces?», pregunta por sí mismo/a y responden los demás: quien más acierte, elige la siguiente víctima.
Nadie está obligado a contestar: quien prefiera no hacerlo pasa con un sorbo (o agua) y sale la siguiente pregunta, sin dar explicaciones.
Lo mejor de las preguntas entre amigos llega después: «¿y quién estaba?», «¿por qué no nos lo contaste?». Dejad que una buena respuesta se convierta en una historia.
Cuando baje el ritmo, meted una ronda de Quién es más probable o de Qué prefieres y volved a las preguntas después.
Las confesiones de la noche no salen de la mesa ni se usan para picar a nadie al día siguiente. Así la próxima vez se contesta igual de sincero.
Ordenadas por temas, de las más ligeras a las más personales. Las 45 preguntas atrevidas (+18) están al final, aparte. Elegid las que os apetezcan o dejad que el juego las saque al azar.
145preguntas · toca una para copiarla
Para romper el hielo y reíros desde la primera ronda.
Sin venir a cuento y sin respuesta correcta: las que acaban en debate.
Las lee quien tiene el turno, sobre sí mismo/a, y contestan los demás. ¿Quién acierta más?
Previas, pistas de baile y vueltas a casa que todavía se recuerdan.
Viajes, bromas internas y la primera vez que os visteis.
Lo que os une, lo que cada uno aporta y lo que no se puede perder.
Ligues, ex y secretos del grupo. Atrevidas, nunca explícitas.
Cuando el grupo ya se ha soltado: preguntas que ponen a cualquiera en un aprieto, para contestar con sinceridad o pasar con un sorbo (o agua).
Una tarde de café, un viaje en coche o una noche de sofá con tu amiga dan para mucho más que ponerse al día. Las preguntas para hacerle a tu amiga sirven para salir de los temas de siempre: qué recuerdo tiene de la primera vez que os visteis, qué viaje juntas repetiría mañana mismo o qué favor tuyo no olvidará nunca.
Si sois dos, alternad: una pregunta cada una y las dos contestáis. Con las de «¿cuánto me conoces?» es al revés: tú lees la pregunta sobre ti y ella intenta acertar. Si falla tu comida prohibida o tu serie favorita después de años de amistad, ya tenéis tema para el resto de la tarde.
Con un amigo de toda la vida es fácil quedarse en lo de siempre: el trabajo, el partido o el próximo plan. Las preguntas para hacerle a tu amigo abren otras puertas sin ponerse intensos: qué canción tiene que sonar para que salga a la pista, a quién del grupo le dejaría el móvil desbloqueado o qué tendría que pasar para que se enfadara de verdad con alguien.
Funcionan en cualquier sitio: en la barra de un bar, en un viaje o esperando a que empiece un concierto. Si os apetece algo más profundo, las preguntas profundas tienen un bloque entero sobre la amistad, y si os quedáis con ganas de juego, Verdad o reto funciona desde dos personas.
Las preguntas random para amigos son las que no vienen a cuento: ¿pizza con piña?, ¿qué palabra suena fatal aunque signifique algo bonito?, ¿qué animal te daría más miedo encontrarte en la cocina a medianoche? No tienen respuesta correcta y por eso funcionan: todo el mundo opina y nadie se siente examinado.
Son perfectas para el principio de la noche, cuando todavía falta gente por llegar, o para cortar una conversación que se ha puesto demasiado seria. Si el grupo se viene arriba, pasad a las de fiesta o a una ronda de Qué prefieres.
En el juego hay 16 preguntas de «¿cuánto me conoces?» (y algunas más en el nivel atrevido). Las lee quien tiene el turno, pero hablan de esa persona: qué pide siempre cuando salís, cuál es su peor manía o qué le pone de mal humor en menos de un minuto. Los demás contestan y se comprueba quién acierta.
Para hacerlo más competitivo, que cada uno apunte su respuesta en el móvil antes de decirla en voz alta, y quien acierte más preguntas a lo largo de la noche elige el siguiente juego. Si queréis la versión en grupo, en quién es más probable para amigos votáis a la vez quién de vosotros encaja con cada frase.
Con tu mejor amiga o tu mejor amigo ya no hacen falta preguntas para conoceros: hacen falta preguntas que os hagan recordar. Las de recuerdos y amistad (la broma interna imposible de explicar, el plan improvisado que salió mejor que ninguno, el momento en que supisteis que ibais a ser amigos para siempre) son las que mejor funcionan entre dos personas que se lo saben todo.
En grupo, el truco es que contestéis todos a la misma pregunta antes de pasar a la siguiente. Si sois muchos y no estáis en el mismo sitio, cread una sala: cada uno entra desde su móvil y veis la misma pregunta a la vez, también por videollamada. Y si buscáis preguntas para hacer a alguien que acabáis de conocer, tenéis Preguntas para conocer a alguien.
Para empezar, preguntas divertidas y random que todo el mundo pueda contestar; después, recuerdos del grupo, preguntas sobre la amistad y de «¿cuánto me conoces?». Las atrevidas (+18), cuando haya confianza. En esta página tenéis todas ordenadas por temas.
Preguntas que os hagan recordar y reír: qué viaje juntas repetiría, qué anécdota vuestra ya exagera de tanto contarla o qué favor tuyo no olvidará. Con las de «¿cuánto me conoces?» comprobáis quién se sabe mejor a la otra.
Las que le saquen de los temas de siempre: qué bar es ya territorio del grupo, a quién del grupo pediría consejo antes de una decisión importante o qué tradición del grupo no se puede perder. Funcionan igual en un bar que en un viaje.
Preguntas sin venir a cuento y sin respuesta correcta, como «¿pizza con piña?» o «¿qué olor te lleva a otra época de tu vida?». Sirven para romper el hielo y acaban casi siempre en debate.
Quien tiene el turno lee una pregunta sobre sí mismo/a («¿cuál es mi peor manía?») y los demás intentan acertar. Quien más acierte a lo largo de la noche elige el siguiente juego.
Desde dos. Con dos personas os vais turnando la pregunta; en grupo, se pasa el móvil y podéis contestar todos a la misma.
Sí. Las 45 preguntas del nivel picante hablan de ligues, ex y secretos del grupo, sin nada explícito, y solo salen si elegís ese nivel. La web es solo para mayores de 18.
Sí. Cread una sala, compartid el enlace y cada uno juega desde su móvil con la videollamada abierta. La pregunta aparece en todas las pantallas a la vez.
No. Pasar una pregunta cuesta un sorbo de lo que tengáis en el vaso: agua, refresco o nada. Se puede jugar perfectamente sin alcohol.
Sí. Las preguntas y el juego son gratis y funcionan en el navegador del móvil, sin descargas ni registro.