Juegos para jugar con amigos hablando
Los juegos para jugar hablando son los que no necesitan nada más que conversación: describir, preguntar, acusar y defenderse. El Juego del impostor es el mejor ejemplo: todo pasa en las pistas que dais y en cómo os miráis al darlas.
También entran aquí los juegos de preguntas: Verdad o reto, las Preguntas para conocer a alguien o las preguntas para amigos, que ponen a prueba cuánto os conocéis. En todos, el móvil solo saca la siguiente pregunta; el juego lo ponéis vosotros.
Juegos en grupo sentados y sin material
Para jugar sentados a la mesa, los mejores son los que se juegan por turnos y en los que el móvil pasa de mano en mano: Yo nunca, el Juego del 21 o el Juego de la bomba. Nadie tiene que levantarse ni buscar papel y boli.
Los de votar a la vez, como Quién es más probable y Qué prefieres, son perfectos para la sobremesa: se juegan sin moverse, cada ronda dura un minuto y siempre acaban en debate.
Juegos sin material para grupos grandes
Con un grupo grande, de ocho a doce personas, lo que mejor funciona es jugar por equipos: en Palabras prohibidas se forman dos equipos alternando el orden en que estáis sentados, y el pique entre ellos mantiene atento a todo el mundo aunque no sea su turno.
Los juegos de votar también aguantan bien muchos jugadores, porque todos participan en cada ronda. Si sois más de doce, partid el grupo en dos mesas con un móvil cada una, o cread una sala para que cada uno siga la partida en su pantalla.
Juegos de palabras y de adivinar
Los juegos de palabras son los grandes clásicos sin material: decir algo de una categoría antes de que explote la bomba, describir sin las palabras prohibidas o dar una pista que delate a los demás pero no a ti. Funcionan con cualquier grupo, porque nadie tiene que contar nada personal.
Tres juegos de adivinar que solo necesitan imaginación también están en la web: la mímica, Quién soy y Dos verdades y una mentira. Si los preferís sin móvil, en el blog explicamos cómo jugar a mímica, cómo jugar a quién soy con pósits y cómo jugar a dos verdades y una mentira (como mucho, os harán falta unas notas adhesivas).
Juegos sin material con o sin alcohol
Algunos de estos juegos tienen un sorbo como castigo, pero ninguno obliga a beber: puede ser de agua o de refresco, o podéis jugar a puntos. Sin alcohol, los juegos de palabras y de adivinar son igual de divertidos, porque la gracia está en la partida.
Si bebéis, sorbos pequeños, agua en la mesa y nada de beber de golpe. Que el castigo sea una excusa para reírse, no una carrera.