Ruleta de retos
La que tenéis arriba, con su mazo de despedida: 8 casillas, de duelos y mímica a normas que duran hasta tu siguiente turno. Quien se casa gira primero y el resto le sigue.
La ruleta es la estrella, pero estos juegos de la web también dan retos y pruebas para toda la noche.
La que tenéis arriba, con su mazo de despedida: 8 casillas, de duelos y mímica a normas que duran hasta tu siguiente turno. Quien se casa gira primero y el resto le sigue.
Un dado de retos para cuando queréis algo más rápido: tiras, sale la cara y cumples. Perfecto para la mesa del restaurante, porque cada turno dura segundos.
Para la noche en el piso o la casa rural: quien se casa elige entre confesar o actuar, con preguntas y retos +18 sin nada explícito.
La botella decide a quién le toca la verdad o el reto. Con un grupo grande, es la forma más justa de repartir las pruebas sin que siempre le toque a la misma persona.
Una prueba rápida para todo el grupo que no necesita alcohol: hay que decir algo de una categoría y pasar el móvil antes de que explote. Ideal para calentar antes de salir.
Un giro, una casilla, un reto. Estas son las reglas, con un par de normas de la casa para que la despedida salga redonda.
De 2 a 12 personas, en el orden en que estáis sentados. Marcad suave, fiesta o picante +18, o varios a la vez.
Es su noche: que abra la partida. Después, los turnos siguen la lista de jugadores.
Reto es para quien gira; en Duelo te enfrentas a alguien; en Toda la mesa juega todo el mundo; Confiesa es una pregunta; Actúa, mímica o imitación; y en Señala eliges a alguien de la mesa.
La casilla Chupito manda un sorbo pequeño a quien cumpla la condición. Nunca más de un sorbo, y siempre vale con agua o refresco.
Si cae Norma, la regla se queda en pantalla hasta que vuelvas a girar. Quien la rompa, un sorbo o agua.
Si un reto no te apetece, pulsa «Paso · un sorbo o agua» y el turno sigue. Nadie tiene que hacer nada que no quiera, tampoco quien se casa.
Los retos que empiezan por «En la calle» se hacen pidiendo permiso, sin tocar ni grabar a nadie y sin molestar. Si alguien dice que no, se respeta y listo. Si estáis en casa, saltadlos sin sorbo.
Los 134 retos de la ruleta de despedida: primero los de la calle y después el resto, por niveles y en el orden de las casillas. Valen para despedida de soltera, de soltero o mixta, y también para jugar sin el móvil.
134retos · toca una para copiarla
Amables con quien pasa: se pide permiso, no se toca ni se graba a nadie y, si alguien dice que no, se respeta.
Coqueteo con el grupo y preguntas de amor a quien quiera contestar. Nada que incomode a quien pasa.
Brindis, recuerdos, mímica y normas sencillas. Para empezar o si hay familia en la mesa.
Discursos improvisados, duelos de vals, la orquesta y la noche de la despedida.
Luna de miel, ligues y coqueteo, sin nada explícito. El contacto, solo si la otra persona quiere.
Preguntas de quién es más probable sobre los novios y una selección de juegos para casa, restaurante o casa rural. Sin imprimir nada.
Los retos en la calle son un clásico de las despedidas, pero también lo que más fácil se tuerce. La regla es sencilla: quien pasa no forma parte del juego salvo que quiera. Se pregunta con educación, se acepta un «no» a la primera y nadie toca, persigue ni graba a desconocidos.
Los mejores retos callejeros son los que hacen reír al grupo sin incomodar a nadie: pedir un consejo para un matrimonio feliz, conseguir que alguien felicite a quien se casa o buscar entre todos «algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul». Nada que moleste a los vecinos, que corte el paso o que sea ilegal.
La forma más divertida de hacer los retos en la calle es convertirlos en una pequeña ruta: elegid una zona peatonal o el casco antiguo, marcad cuatro o cinco paradas (una plaza, una terraza, un mirador, la puerta del restaurante) y haced uno o dos retos en cada una. Funciona mejor por la tarde, con luz y con gente paseando, que de madrugada.
Con la ruleta es fácil: giráis en la mesa y, cuando sale un reto que empieza por «En la calle», lo guardáis para la siguiente parada. Si sois muchos, dividíos en dos equipos y que cada reto cumplido sume un punto; el equipo que pierda elige el próximo bar o paga los helados. Las fotos, mejor solo del grupo: si sale alguien de fuera, se le pregunta o se borra.
En muchos municipios está prohibido beber alcohol en la vía pública, y las ordenanzas de convivencia de bastantes ciudades multan el ruido de madrugada o ir por la calle con poca ropa. Así que los sorbos, en el bar o con agua, y los disfraces, que tapen lo que tienen que tapar.
Tampoco funcionan los retos que dependen de que un desconocido haga algo por vosotros: besar, dar su teléfono, quitarse una prenda o dejarse grabar. Quien pasa no ha venido a la despedida. Si un reto necesita a alguien de fuera y nadie quiere participar, se acepta y seguís la ruta: como mucho, un sorbo (o agua) para quien lo intentaba.
En una despedida, la persona que se casa es el centro de todo, y los retos deberían celebrarlo: contar cómo se conocieron, recibir brindis, decidir quién gana los duelos o abrir la partida. Muchos retos de esta ruleta le dan ese papel de juez o de protagonista.
Lo que no funciona son las pruebas pensadas para que lo pase mal. Antes de la despedida, preguntad a alguien de confianza qué no le apetece, y durante la noche dejad siempre la opción de pasar. Una buena prueba es la que esa persona contará con una sonrisa en la boda.
El nivel picante +18 de la ruleta va de luna de miel, ligues, piropos y coqueteo: atrevido, sí, pero sin nada explícito. Los retos que implican a otra persona llevan siempre el «si le apetece», y ninguno se hace con desconocidos.
Guardadlo para cuando el grupo tenga confianza, mejor en el piso o en la casa rural que en un restaurante. Si buscáis más, probad verdad o reto picante o Yo nunca picante.
Los retos para despedida de soltero comparten casi todo con los de soltera: por eso esta ruleta usa formas neutras, como «quien se casa», y vale igual para una despedida mixta. En las de soltero suelen gustar más los duelos y los retos de toda la mesa, porque meten competición entre amigos.
Para el plan completo (fechas, presupuesto y reparto de tareas), en el blog tenéis cómo organizar una despedida de soltero paso a paso. Y si queréis más retos fuera de las despedidas, mirad la página de retos para amigos.
Ninguna prueba para despedida de soltera necesita alcohol. En esta ruleta, cada sorbo puede ser de agua o refresco, la casilla Chupito nunca pide más de un sorbo pequeño y pasar siempre está permitido. Así juega todo el mundo: quien conduce, quien no bebe y quien prefiere guardar fuerzas para la boda.
Tened agua en la mesa desde el principio y que nadie insista a quien dice que no. Si queréis repasar cómo cuidar al grupo, la campaña de Sanidad «No te pierdas nada» da buenas ideas para salir de fiesta con cabeza.
Retos que celebren a quien se casa y unan al grupo: brindis improvisados, duelos de «sí, quiero», mímica de la pedida de mano, preguntas sobre la boda y normas que duran un turno. En la ruleta de arriba tenéis 134 retos en tres niveles, gratis y desde el móvil.
Todos los retos usan formas neutras como «quien se casa», así que valen para soltera, soltero o mixta. En las de soltero suelen triunfar los duelos y los retos de toda la mesa.
Los que no molestan a nadie: pedir con educación un consejo para la boda, conseguir que alguien felicite a quien se casa o buscar algo viejo, nuevo, prestado y azul con lo que lleváis encima. Siempre pidiendo permiso, sin tocar ni grabar a desconocidos. En la lista de arriba tenéis 22, suaves, de fiesta y picantes.
Giráis en la mesa como siempre. Cuando sale un reto que empieza por «En la calle», lo hacéis al salir o en la siguiente parada de la ruta. Si la despedida es en casa, esos retos se saltan sin sorbo.
Mejor no: en muchos municipios beber alcohol en la vía pública está prohibido y se multa. Haced los retos en la calle y dejad los sorbos para el bar o el restaurante, o usad agua.
Ninguna en la práctica: son dos formas de llamar a lo mismo. Aquí los llamamos retos, y cada casilla de la ruleta es un tipo de prueba distinto.
En el nivel picante +18: luna de miel, ligues y coqueteo, sin nada explícito. Los que implican a otra persona son siempre «si le apetece».
Pasa, como cualquiera: un sorbo (o agua) y el turno sigue. Nadie está obligado a hacer nada, y menos la persona protagonista.
Todos. Cada sorbo se puede cambiar por agua o refresco, y la casilla Chupito nunca pide más de un sorbo pequeño.
De 2 a 12 por partida. Si sois más, jugad por parejas o cread una sala para que cada uno vea el giro en su móvil.
No. La ruleta funciona en el navegador del móvil, gratis y sin registro. Si preferís jugar sin móvil, la lista de retos de esta página sirve para hacer vuestras tarjetas.
En juegos para despedida de soltera tenéis preguntas de quién es más probable sobre los novios y una selección de juegos para casa, restaurante o casa rural.