San Valentín fuera de casa tiene un problema: restaurantes llenos, menús especiales a precio especial y mesas tan juntas que escuchas la cita de al lado. Por eso cada vez más parejas eligen quedarse. Un plan de San Valentín en casa bien pensado puede ser mucho más íntimo, más barato y, sobre todo, más vuestro.

En esta guía tienes ideas para montar la noche de principio a fin: una cena sin complicaciones, cómo crear ambiente en diez minutos, juegos para conoceros todavía mejor y alguna idea de detalle que no parezca comprado a última hora. Sirve igual para parejas que empiezan y para las que llevan años juntas.

Cómo montar un plan de San Valentín en casa

  1. 1
    Elegid el formato

    Cena especial, noche de cine, cata casera o noche de juegos. Decididlo juntos o que sea sorpresa, pero que haya un plan.

  2. 2
    Despejad el espacio

    Media hora de orden cambia la noche. Una mesa recogida y sin el portátil del trabajo a la vista.

  3. 3
    Cuidad la luz

    Apagad la luz del techo, encended velas (mejor LED si hay despistes) y una lámpara baja.

  4. 4
    La música

    Una lista preparada de antemano: canciones que signifiquen algo para los dos y nada de anuncios a mitad.

  5. 5
    Móviles fuera

    Silenciados y lejos de la mesa, salvo para el juego de después de cenar.

Una cena que no os tenga en la cocina

La cena tiene que ser rica, pero no un examen. Estas opciones funcionan muy bien en pareja:

  • Cocinar juntos algo sencillo: pasta fresca, pizza casera con ingredientes que elija cada uno o un risotto que se remueve por turnos.
  • Una tabla para picar: quesos, embutidos o hummus con verduras, pan bueno y algo dulce. Cero estrés.
  • Recrear un recuerdo: el plato de vuestra primera cita o la comida del primer viaje juntos.
  • Pedir a domicilio y cuidar la mesa: emplatado bonito, servilletas de tela y velas. Nadie notará que no ha cocinado nadie.

Juegos en pareja para después de cenar

Después de la cena es cuando más se habla, y un juego ayuda a ir más allá del «¿qué tal el día?». Estos son los que mejor funcionan entre dos (y si os apetece algo más atrevido, tenéis juegos para beber en pareja con preguntas y retos):

  • Verdad o reto: el clásico, con tres niveles de intensidad para que elijáis hasta dónde llegar. Siempre se puede pasar con un reto alternativo.
  • Preguntas para conocer a alguien: perfecto tanto si empezáis como si lleváis años. Las preguntas profundas dan conversaciones que no se tienen todos los días.
  • El test de la pareja: cada uno responde por escrito cinco preguntas sobre el otro (su comida favorita, su peor manía, el viaje que tiene pendiente) y se puntúan los aciertos.
  • ¿Quién de los dos?: cada uno escribe en un papel quién de los dos es más probable que haga algo (olvidar una fecha, llorar con una película, perderse con el GPS). Se comparan las respuestas al final.
Juega ahora gratisVerdad o retoEl clásico, con tres niveles y derecho a pasar. Elegid juntos la intensidad.2–12 jugadores · 10–30 min · Gratis

Un consejo para que el juego salga bien: pactad antes el nivel y respetad los «paso» del otro sin insistir. La gracia de estos juegos está en la complicidad, no en sacar algo a la fuerza. Si alguna pregunta abre una conversación interesante, dejad el móvil y seguid hablando: es la mejor señal de que el plan está funcionando.

Otros planes de San Valentín en casa

  • Noche de cine con reglas: elegid una comedia romántica y jugad a detectar los clichés. En el juego de beber con películas tienes reglas por género que funcionan igual con refrescos.
  • Cata casera: de chocolates, de quesos o de bebidas sin alcohol. Puntuad a ciegas y comparad notas.
  • Viaje en el sofá: cena de un país al que queréis ir, su música de fondo y planificar juntos ese viaje.
  • Cápsula del tiempo: cada uno escribe una carta para abrirla dentro de un año, en el próximo San Valentín.

Un detalle que no parezca de compromiso

Los regalos que más se recuerdan rara vez son los más caros. Una carta escrita a mano, un álbum con fotos de vuestro año, una lista de canciones con una nota en cada una o un «vale por» con planes para los próximos meses suelen emocionar mucho más que cualquier compra de última hora.

Si compras algo por internet, ojo con los regalos personalizados: como recuerda el Centro Europeo del Consumidor, los productos personalizados, como una joya grabada, no tienen el derecho de desistimiento de 14 días que tienen la mayoría de compras online. Mejor asegurarse de la talla y del texto antes de encargarlo.

Para terminar la noche

Lo más importante de un plan de San Valentín en casa no es la cena ni el regalo, sino el tiempo sin interrupciones. Si bebéis algo, que sea con calma y que el plan no gire en torno a ello: la conversación es la protagonista. Elegid el plan, apagad la luz del techo y disfrutad de la noche como vosotros queráis.