Pasa en casi todos los grupos: alguien cumple cuarenta, o simplemente hace meses que no os juntáis, y la propuesta de «cena y copas» ya no ilusiona a nadie. Ahí es donde las fiestas temáticas para adultos ganan por goleada. Le dan a la gente una excusa para arreglarse, un tema de conversación nada más abrir la puerta y fotos que no se parecen a las del año pasado.
El riesgo es pasarse. Una temática demasiado concreta hace que la mitad de los invitados llegue con vaqueros y cara de disculpa. Por eso estas veinte ideas están pensadas para resolverse con el armario y una tarde, y cada una lleva su comida, su música y un juego que encaja.
Cómo elegir entre las fiestas temáticas para adultos
Antes de enamoraros de una idea, mirad a los invitados. ¿Se conocen todos? ¿Hay alguien que odie disfrazarse? Si la respuesta es sí, mejor un tema de vestimenta («todo de blanco») que uno de personaje. Y pensad en el sitio: una fiesta hawaiana en un piso de 60 metros en diciembre pide calefacción y algo de imaginación.
Un truco que funciona: en la invitación, poned un ejemplo de disfraz barato. «Basta con una camisa de flores» quita más nervios que cualquier explicación.
Por épocas
Son las que mejor salen porque todo el mundo tiene una referencia. Los felices años veinte, con su jazz y su charlestón, piden collares largos, tirantes y una pajarita; los setenta, pantalones de campana y la música disco de los discos de vuestros padres. Para los ochenta y noventa ya tenemos una guía entera: la fiesta de los 80 y 90 en casa.
| Temática | Qué ponerse | Qué comer o beber |
|---|---|---|
| Años 20 | Collares largos, tirantes, plumas, sombrero | Canapés y un cóctel sin alcohol en copa ancha |
| Guateque de los 60 | Faldas de vuelo, camisas de cuello grande | Tortilla, aceitunas y gaseosa |
| Años 70 | Campana, flecos, gafas grandes | Fondue de queso o de chocolate |
| Instituto de los 2000 | Chándal, gorra, móvil de tapa (aunque sea de papel) | Bocadillos y gusanitos |
Por países y lugares
Aquí la comida hace la mitad del trabajo. Una noche mexicana se monta con tacos y una piñata para adultos (que en vez de caramelos lleve retos escritos); una italiana, con una mesa de pasta en la que cada uno trae una salsa. La hawaiana es la reina del verano, pero también funciona en invierno precisamente por lo absurdo: collares de flores de papel, camisas estampadas y música de ukelele.
Dos más que suelen salir muy bien: la fiesta vaquera, con sombreros y pañuelos y un concurso de baile en línea que nadie sabe hacer, y la de «casino», con ropa elegante y fichas de colores para jugar a las cartas sin dinero de verdad.
De cine, series y juegos
Piden más esfuerzo, así que conviene dejar elegir. En vez de imponer una película, proponed una categoría: villanos, personajes de una saga concreta, series de cuando erais pequeños. Así cada uno va de lo que le apetece y la fiesta tiene variedad.
- Una cena de misterio, en la que cada invitado recibe antes un personaje y una pista y hay que descubrir al culpable antes del postre.
- La de villanos, con diferencia la que mejores fotos da.
- Un plató de concurso de la tele, con preguntas de trivial y un presentador con traje brillante.
- Superhéroes de andar por casa: sábanas como capas y una letra pintada en la camiseta.
Sin disfraz (para los que no se disfrazan)
Hay gente que no se disfraza ni a punta de pistola, y está bien. Para ellos, temáticas de color o de prenda: todo de blanco, todo de negro con un detalle rojo, pijama, «lo más feo de tu armario» o «ven con la camiseta de tu equipo». Son las más fáciles de aceptar y, curiosamente, de las que más se ríe la gente al llegar.
El juego que encaja con cada tema
Una fiesta temática agradece un juego que tenga que ver con el tema. La mímica es la más versátil: películas en una noche de cine, canciones en una de los setenta, personajes en la de villanos. Con Mímica el móvil reparte las palabras y lleva el tiempo, así que nadie tiene que preparar tarjetas.
Juega ahora gratisMímicaPalabras y cuenta atrás en el móvil: solo falta que alguien se suba a la silla a representar.2–12 jugadores · 20–40 min · GratisJugar →Para el concurso de disfraces, la idea de las categorías y el voto en papelitos de la fiesta de Carnaval en casa sirve igual para cualquier temática. Y si hay bebida, que haya también algo rico sin alcohol a la vista: en los años veinte también se brindaba con limonada. Elegid el tema, mandad la invitación con un ejemplo de disfraz barato y dejad que la gente se lo tome tan en serio como quiera.



