La cena de empresa es una de esas citas que pueden salir de dos maneras: como la noche en la que por fin hablas con ese compañero de otro departamento, o como tres horas mirando el reloj. La diferencia está casi siempre en la organización: la fecha, el sitio, el ambiente y algún detalle que ayude a mezclar a la gente.

Si te ha tocado organizar una cena de empresa, aquí tienes una guía práctica: cuándo reservar, cómo fijar el presupuesto, qué preguntar antes, juegos suaves para después del postre y cómo cerrar la noche para que todo el mundo vuelva bien. Sirve para equipos pequeños y para empresas de varias decenas de personas.

Calendario para organizar una cena de empresa

CuándoQué hacer
6–8 semanas antesElegir fecha, pedir presupuesto a dos o tres sitios y reservar.
4 semanas antesEnviar la invitación con fecha, hora, lugar y si hay actividad.
3 semanas antesRecoger confirmaciones, alergias, dietas y quién no bebe alcohol.
1 semana antesCerrar el número de comensales con el restaurante y preparar los juegos o la actividad.
El díaLlegar antes, revisar la mesa y tener a mano el plan de vuelta a casa.

Presupuesto y lugar

  • Quién paga. Dejadlo claro en la invitación: si lo cubre la empresa, si se paga a partes iguales o si la empresa pone una parte.
  • Menú cerrado. Facilita las cuentas y evita la típica discusión al final. Pedid siempre opciones vegetarianas y sin gluten.
  • Un sitio con espacio. Mejor un reservado o una zona propia: si hay que gritar para hablar, nadie se mezcla.
  • Mesas que favorezcan la conversación. Varias mesas redondas funcionan mejor que una mesa interminable en la que solo hablas con tus vecinos.

Si la celebración es en la oficina

Para equipos pequeños o presupuestos ajustados, una comida en la propia oficina puede funcionar muy bien. Encargad comida para compartir, despejad una sala, poned música baja y preparad una pequeña zona de bebidas con agua, refrescos y alguna opción sin alcohol con buena presentación. Terminad pronto, a media tarde, para que cada uno pueda seguir su plan. Lo que se ahorra en restaurante puede ir a un pequeño detalle para cada persona o a un premio para el ganador de los juegos.

Que la cena sea para todos

Una cena de empresa sale bien cuando nadie se siente fuera. Preguntad por alergias y dietas, elegid un horario que permita a quien tiene hijos o vive lejos volver a una hora razonable y dejad claro que la parte de las copas es opcional. Y sobre todo: que las bebidas sin alcohol estén igual de presentes en la mesa que el vino. Nadie debería tener que explicar por qué no bebe.

Juegos suaves para después del postre

Los juegos en una cena de empresa tienen que ser rápidos, que no expongan a nadie y que mezclen a gente de distintos equipos. Tenéis más en la página de juegos para la cena de Navidad de empresa; estos funcionan muy bien:

  • Quién es más probable en nivel suave. Las preguntas del juego más alguna de oficina que leáis en voz alta, como quién llegaría tarde a su propia reunión o quién tiene más pestañas abiertas. Se vota a la vez y se ríe todo el mundo.
  • Qué prefieres. Dilemas sin respuesta correcta que dan conversación a toda la mesa: «¿prefieres reuniones de cinco minutos o no tener correo?».
  • El quiz de la oficina. Diez preguntas sobre el año en la empresa: anécdotas, cifras curiosas y momentos que todos recuerdan. Por mesas.
  • Amigo invisible ladrón. Si hay intercambio de regalos, el amigo invisible ladrón convierte la entrega en un juego en el que los regalos se roban por turnos.
Juega ahora gratisQuién es más probablePreguntas del tipo «¿quién es más probable que…?», una cuenta atrás y todos votan a la vez. Elegid el nivel suave.2–12 jugadores · 10–25 min · Gratis

Si sois muchos, que cada mesa juegue por su cuenta: con un móvil en el centro o abriendo una sala por mesa (caben hasta 12 personas) para que cada uno vote desde su teléfono.

Lo que conviene evitar

  • Juegos con preguntas personales o picantes. En el trabajo, el nivel suave es el único nivel.
  • Juegos con sorbos. En una cena de trabajo, se juega por puntos o por las risas, nunca a beber.
  • Discursos largos. Un brindis de un minuto del responsable del equipo es suficiente.
  • Presionar para beber o para quedarse. La cena de empresa no es una prueba de resistencia.
  • Bromas sobre compañeros ausentes. Lo que se dice en la cena acaba llegando a la oficina.

Cerrar la noche y volver a casa

Antes del postre, recordad a todos cómo volver: transporte público, taxis compartidos o un conductor que no beba. Quien conduzca, que no beba nada: para la DGT, la única tasa segura al volante es 0,0. Si la empresa puede, cubrir algún taxi de vuelta es el mejor detalle de la noche.

Con una buena reserva, un menú que encaje a todos y un par de juegos preparados en el móvil, la cena de empresa deja de ser una obligación. Elegid el primero antes del postre y dejad que la mesa haga el resto.