Los mejores juegos para beber caseros nacen casi siempre igual: alguien coge un dado, una moneda o un tapón y dice «se me ha ocurrido una cosa». Cinco minutos después, toda la mesa está jugando a algo que no existía y que, con suerte, se convertirá en el juego oficial del grupo durante años.

Inventar un juego es más fácil de lo que parece si sabes qué piezas necesita. En esta guía tienes una receta en cinco pasos para crear el tuyo con lo que haya en casa, ejemplos de mecánicas que funcionan y tres juegos inventados listos para probar esta misma noche.

Las cuatro piezas de los juegos para beber caseros

PiezaQué esEjemplos
MaterialCon qué se juega.Un dado, monedas, una baraja, vasos, papelitos, una cuchara o nada.
MecánicaQué hace cada jugador en su turno.Adivinar, contar, lanzar, decir algo de una categoría, votar.
Forma de perderCuándo alguien paga.Fallar, repetir, tardar, ser el último, ser el más votado.
GiroLa regla que lo hace diferente.Un número prohibido, una palabra vetada, un cambio de sentido.

Con estas cuatro piezas puedes construir prácticamente cualquier juego. Los clásicos también se hicieron así: la cultura chupística es «decir algo de una categoría» con el ritmo de palmas como giro, y el juego de los chinos es «adivinar una suma» con monedas escondidas.

Cómo inventar tu juego en 5 pasos

  1. 1
    Mira qué hay en la mesa

    Un dado, unas monedas, una baraja o un rollo de papel. El material te dará la primera idea.

  2. 2
    Elige una mecánica sencilla

    Algo que se explique en una frase: «en tu turno, lanzas la moneda y…».

  3. 3
    Decide cómo se pierde

    Que sea claro y rápido: quien falla, quien tarda más de tres segundos o quien recibe más votos.

  4. 4
    Añade el giro

    Una regla especial que dé sorpresa: un número que obliga a cambiar de sentido, una palabra que nadie puede decir.

  5. 5
    Prueba y ajusta

    Jugad una ronda de prueba. Si dura demasiado, simplificad; si es aburrida, añadid presión de tiempo.

Tres juegos inventados para probar esta noche

1. La moneda del silencio

Material: una moneda. Se lanza al aire por turnos. Si sale cara, quien la ha lanzado hace una pregunta a cualquiera de la mesa, que responde o paga. Si sale cruz, la mesa entera debe quedarse en silencio hasta la siguiente tirada; el primero que hable o se ría, pierde la ronda. El giro: si sale cara tres veces seguidas, aunque la lancen jugadores distintos, quien ha hecho la tercera tirada elige una norma para el resto de la noche.

2. El dado de las palabras

Material: un dado. Quien tiene el turno lo tira y tiene que decir tantas palabras que empiecen por la misma letra como indique el dado, en cinco segundos. La letra la elige el jugador de su izquierda. El giro: si sale un seis, la letra la elige toda la mesa a la vez y suele acabar en algo imposible.

3. El vaso viajero

Material: un vaso vacío y papelitos. Cada jugador escribe una norma en un papel (imitar a alguien, hablar con acento, no decir «sí») y lo mete en el vaso. Por turnos, se saca una norma al azar, que se aplica a quien la saca hasta su siguiente turno. Quien la incumpla, pierde. El giro: si sacas tu propia norma, se la regalas a quien quieras.

Mecánicas que casi siempre funcionan

  • Todos a la vez: votar, señalar o elegir al mismo tiempo genera tensión y risas.
  • Contra el reloj: cualquier cosa con cinco segundos para responder se vuelve divertida.
  • Memoria: repetir lo que han dicho los anteriores y añadir algo, como en una lista que crece.
  • Faroles: poder mentir sobre lo que tienes (una carta, un número) abre el juego al instante.

Ponle nombre y reglas por escrito

Cuando un juego casero funciona, merece la pena apuntar sus reglas en el chat del grupo. Así, la próxima vez no hay que recordar cómo era ni discutir qué pasaba con el número seis. Un nombre gracioso ayuda a que se convierta en tradición: los mejores juegos de cada grupo suelen llevar el nombre de quien los inventó o de la noche en la que nacieron.

Si no queréis inventar

Para las noches sin ganas de inventar, el Dado de retos ya trae un reto distinto para cada cara y cada intensidad, y Cartas para beber reparte trece cartas con normas, duelos y categorías. Son, en el fondo, juegos caseros que alguien ya ha probado muchas veces.

Juega ahora gratisDado de retosUn reto por cara y por intensidad: la base perfecta para añadirle vuestras propias reglas.2–12 jugadores · 10–25 min · Gratis

Y una regla que todo juego casero debería tener: perder nunca obliga a beber. Cada castigo se puede cumplir con agua, refresco o un reto. Y no olvides que Sanidad no considera seguro ningún consumo de alcohol. Ahora, mira qué hay en la mesa y ponle nombre a vuestro juego.